Esta ha sido una obra de alta costura”, reconocen Ana Blanco y Fran Mengíbar, arquitectos de Mengíbar Blanco Estudio. “El piso está en una finca regia en pleno centro de Barcelona y tuvimos que hacer una reforma integral para actualizarlo y distribuirlo mejor. Tenía muchas habitaciones pequeñas. ¡Ahora no queda ni un pasillo!”, explican.
Con un parqué en espiga, molduras, cornisas y chimeneas de anticuario crearon la base neutra, luminosa y señorial que pedía el edificio, siempre con toques actuales. “Ahora uno de los espacios más amplios es el salón, que por un lado tiene unas puertas acristaladas que dan acceso a un despacho y por el otro un arco que da paso al comedor”, continúan Ana y Fran. Los tres sofás de lino, el escritorio de madera y las…
