Ya que la iban a construir desde cero –de la mano del arquitecto Enric Conill–, los dueños de esta casa en Igualada (Barcelona) pidieron a la interiorista Clara Valls que fuera actual, cálida, luminosa y además sostenible. Por eso esta casa es una mezcla de blancos, negros y grises, con cerramientos de hierro y cristal y soluciones tan eficientes como persianas e iluminación domóticas, placas solares y un sistema de aerotermia.
“Creamos una gran zona de día con el salón, el comedor y la cocina. Todos reciben el calor de la chimenea, situada en medio del espacio abierto y con tres caras acristala- das. Uno de sus laterales nos sirvió para colgar el televisor, que se puede ver desde el sofá rinconero”, nos explica Clara. El sofá va a juego…
