Cuando hay niños pequeños, la magia de la Navidad es única. Eso lo saben muy bien los dueños de esta casa madrileña, que con cuatro hijos la viven con una ilusión contagiosa. Muchas coronas, bolas, regalos cuidadosamente envueltos, divertidos adornos para el árbol... El resto del año, esta vivienda decorada por Coton et Bois luce una base neutra y atemporal. Durante las fiestas se llena de color. Verde, blanco, y por supuesto, rojo: “Es un clásico de la Navidad, aunque lo hemos actualizado. Por un lado, con unos rojos que tienden a burdeos, nada que ver con los tonos más brillantes, y por el otro, con toques de negro, presentes en las servilletas con cuadros vichy, los cojines del sofá...
“La cocina es nuestro lugar favorito. Hacemos meriendas ¡riquísimas! ”…
