El mandala sería el centro, la totalidad, el orden del universo, la plenitud. Su propósito inicial es unificar y armonizar, el mero hecho de entrar en un círculo modifica el nivel vibratorio. Es entonces cuando los mandalas producen una unificación de los dos hemisferios del cerebro y armonizan las dualidades y los contrarios, favoreciendo el autoconocimiento y apoyando la meditación. El mandala es el punto neurálgico de un laberinto, allí donde debés llegar, buscando tu propio camino. Tenés una oportunidad muy sencilla de beneficiarte de la paz y armonía que te proporcionan los mandalas.
SUS BENEFICIOS
■ Desarrolla tu creatividad, ya que es un medio de autoconocimiento y autodescubrimiento.
■ Permite encontrar tu fuente de energía vital, tu camino, tu propio centro interior.
■ Facilita la atención, la observación y…
