En los casi 40 años de trayectoria de esta revista no habíamos estado tantos meses “silenciados”, sin poder sacar un número a la calle. La pandemia del coronavirus –y con ella la paralización de la publicidad, imprenta, distribución...– nos ha dejado un camino difícil, como a muchos otros sectores, aunque nunca equiparable al de tantos y tantas que han perdido a sus seres queridos. Vaya desde aquí nuestro pésame y ánimo a todos ellos.
Aunque los largos que nos quedan por delante se vislumbran duros, hemos apostado por volver a encordar-nos, por seguir contándoos desde estas páginas historias inspiradoras de los que sueñan con montañas. Porque es nuestro trabajo, y nos encanta, y porque creemos que es necesario. Son los relatos que contamos a los demás, y que nos contamos…