“Con estos comentarios estoy declarándome un alpinista de tiempos pasados en plena “caducidad”, al margen de los cánones actuales.” HIEBELER siguió no obstante, como era de esperar, realizando actividades de montaña, hasta que falleció en un accidente de helicóptero que cayó sobrevolando los Alpes Julianos en 1984.
Entonces el alpinismo de vanguardia, a lo largo de muchas décadas, permanecía inmutable y se reducía, nada más y nada menos, que a ir realizando en invierno las famosas y difíciles paredes y aristas alpinas, abriendo nuevos itinerarios y efectuando expediciones de exploración a los diferentes macizos andinos y de tantas otras zonas de la Tierra, incluyendo ya el Himalaya. De vez en cuando alguien deseoso de darse a conocer realizaba alguna escalada en solitario (Darbellay en el Eiger, Bonatti en el Dru,…
