Hay dos maneras de conocer a una persona. La primera consiste en la actividad obvia de estar delante de ella, hacerle toda clase de preguntas y comenzar a escuchar. Esta es la vía del periodista o, quizás, del entrevistador. La segunda, menos directa pero posiblemente igual de incisiva, consiste en adentrarnos en su hogar, conocer los espacios que habita, sentir la atmósfera, reconocer sus objetos, mirar sus libros
Esta segunda vía, simbólica, poética y menos evidente, es la que el artista mexicano William Gaber ha decidido tomar.
“Lugares sagrados” consiste en un cuerpo de trabajo en diversos medios que pretende retratar a sus sujetos a través de los espacios que habitan. Para realizar esta serie, el artista acudió a las casas de amigos dentro de su círculo más íntimo, así…
