Como los grandes chefs, que encuentran en el lugar más insospechado y apartado la inspiración y la verdad para su cocina, Jesús Mateo halló en un recóndito pueblo de La Manchuela conquense el espacio para expresar su mundo interior, su idea de la pintura, “algo íntimo, complejo, perdurable, inmanente”. Algo que ha atraído a personajes como José Saramago, Ernesto Sábato, Félix de Azúa, José Antonio Marina o Cristina García Rodero entre otros muchos...
El proyecto de las Pinturas Murales de Alarcón comenzó por una concatenación de casualidades. ¿La vida es una cuestión de casualidades?
Llegué por casualidad. Creo que hay mucho de nosotros y de nuestras vidas que está escrito de un modo u otro. Llamémoslo destino o predestinación, no lo sé muy bien, lo cierto es que la vida…
