La inflamación crónica de bajo grado es una de las grandes pandemias de la vida moderna. No es una enfermedad como tal, pero es el mecanismo detrás de la mayoría de las afecciones crónico-degenerativas, como diabetes, cáncer, SIBO (sobrecrecimiento bacteriano intestinal), autoinmunes, hipo e hipertiroidismo, fibromialgia, endometriosis, ovario poliquístico, alergias, estados depresivos y ansiosos… Y antes d aparecer como enfermedad, la inflamación crónica de bajo grado se manifiesta de forma progresiva con fatiga persistente, trastornos digestivos, dolores articulares, niebla mental, problemas de piel y una sensación constante de malestar que muchas personas consideran «normal» o «cosa del estrés». Sin embargo, no podemos normalizar lo que no es normal. Afortunadamente, la nutrición antiinflamatoria ofrece herramientas concretas para apoyar la vuelta al equilibrio, recuperando la vitalidad desde adentro, sin efectos secundarios y…
