Cuando Laura Zampi*, ahora de 27 años, se suscribió al sitio canadiense de citas, Ashley Madison, hace cuatro años, lo hizo por dos razones. Primero, quería conocer hombres casados. Y segundo, no quería que nadie se enterara.
Conocido como “el website número uno para adulterio del mundo”, Ashley Madison cumplía con las dos necesidades de Laura. Aunque de vez en cuando aparecía en los titulares, el sitio comenzó en el 2001, permitiéndole a parejas casadas la oportunidad de crear perfiles de citas para tener amoríos con otras parejas o con solteros como Laura. Fue denigrado por sus opositores, quienes decían que glorificaban el adulterio y promovían la infidelidad marital, pero sus usuarios lo veían de una manera diferente. Ellos elegían creer que, en vez de destruir matrimonios, lo que hizo…
