Existen muchos tipos de compras: las necesarias para vivir (alimentos, productos de cuidado personal, gasolina, etc.), las de mediano plazo (ropa, zapatos, accesorios), las de bienes duraderos (casas, autos, muebles), las esporádicas o de placer (cualquier bien que te haga feliz por el simple hecho de comprarlo, por ejemplo unos lentes de sol o esos audífonos que son la última sensación), entre otras. Dependiendo de la rutina de cada una, la frecuencia con la que las realizamos puede ser de forma diaria, semanal, mensual, bimestral o hasta anual.
Según cada tipo de compra, elegimos la dolorosa forma de pago, y digo dolorosa porque no existiría mejor regalo en el mundo donde pudiéramos salir a comprar y no tener que pagar. Lo acelerado del ritmo de nuestras vidas en modo automático,…