¿En cuántas ocasiones, tan sólo durante los últimos meses, las redes han estallado por las vidas que incomprensiblemente les han sido arrebatadas a jóvenes mujeres? Seguro no las queremos ni contar. Es cierto, atravesamos por una situación delicada, pero tampoco podemos quedarnos como espectadores, es hora de tomar las riendas y decidirnos a vivir sin miedo, pero al mismo tiempo a poner manos a la obra para construir un futuro mejor y seguro para todos, sin importar el género, preferencia sexual, raza o ideología, todos merecemos vivir en paz.
MANOS A LA OBRA
Así las cosas, urge tomar conciencia y comenzar a hacernos cargo de que tenemos derecho a vivir sin miedo, porque no es normal, no es justo y, lo más importante, no representa una solución en realidad. Si…