“NO SOÑABA CON VESTIRME DE NOVIA. MI CARÁCTER ES MUCHO MÁS MASCULINO”. El sol cae sobre las pistas de tierra batida del Club La Finca, a las afueras de Madrid, pero Amaia Salamanca repite el salto al potro una y otra vez, hasta que el fotógrafo le confirma que sí, que ya tiene la imagen que buscaba. En realidad, pedirle que haga un esfuerzo físico no es gran cosa para ella, pues desde chiquita practicaba el atletismo con éxito. Eso fue mucho antes, Gran Hotel o Velvet, por citar dos de las series de televisión que forjaron como actriz a Amaia, quien también trabajó en Fuga de cerebros, entre otras películas. La madrileña de 31 años es hoy, además, madre de familia numerosa: tiene tres hijos con su novio, el…