¿Qué ha sido lo más complicado en tu carrera?
Llegar a México, empezar a contactarme con la gente, estudiar el acento y entrar en el círculo de la actuación para poder conseguir trabajo. Se dio todo muy rápido, pero hubo momentos, entre novela y novela, en donde a veces no había chamba y sí se sentía un poco desesperante.
¿Qué te conquistó de Paulina Goto?
Su carisma, simpatía, inteligencia, bondad, amor, corazón... ¡Todo!
¿Te gustaría volver a ser padre, ahora con Paulina?
Todavía no lo hemos platicado, pero sí me gustaría, y sé que a ella también, entonces el día de mañana, ¿por qué no?
¿Qué planes tienes en puerta?
Al terminar la novela En tierras salvajes, tomaré clases de actuación con mi maestro René Pereyra, además hice un casting…
