TUS METAS SON MUY VARIADAS: comer mejor, beber menos, aprender francés, correr medio maratón, ahorrar dinero... Si tan solamente tuvieras una superfuerza de voluntad, ¿cierto?
No te estás dando el crédito que mereces, dice Katharina Bernecker, estudiante de postdoctorado de la Universidad de Zúrich, quien analiza el poder de voluntad. La mayoría mostramos cierto autocontrol diariamente: despertarse a tiempo, no agredimos a nuestros odiosos compañeros, nos hacemos cargo de tareas que detestamos... Esas cosas pueden no parecer logros, pero “cualquier acto consciente a favor de una meta a largo plazo, como ahorrar dinero, en vez de satisfacer necesidades inmediatas, como quedarse en cama, es poder de voluntad”, explica.
Dicho eso, nadie dispone del control que desearía, por lo que los investigadores están tratando de descifrar exactamente qué es el poder…
