Una es pasional y la otra, racional; una es altísima, sexy, imponente, y la otra, una rubia despampanante de menor estatura, que enamora con su inmensa sonrisa. Pero si bien son en muchas cosas como agua y aceite, ambas comparten la pasión por la música, el buen sentido del humor y, sobre todo, la creencia de que el amor existe. Ashley (29) y Hanna (31) nos demuestran que para conquistar un escenario se necesitan pasión, complicidad y una gran amistad, más allá de los lazos de sangre. Platicamos con ellas, a unos días de cumplir su mayor sueño: llenar el Palacio de los Deportes por vez primera el próximo 26 de noviembre.
¿Qué significa estar en el Palacio de los Deportes?
HANNA Lo apreciamos muchísimo, este disco nos ha agarrado…
