Aver, todos a una, los corazones abiertos: ¿cuándo fue la última vez que aprendiste algo, cualquier cosa, en un vídeo de YouTube? Esta universidad online improvisada ha ido apilando tutoriales, artimañas del hogar y bricotruquis, y hace tiempo que ha alcanzado dimensiones estratosféricas. Vale que son disciplinas de andar por casa, pero esto es como la famosa ‘universidad de la vida’ que colocan algunos de forma descarada en sus perfiles de redes sociales. O sea, nada oficial, pero todo conocimiento suma, sea académico, práctico, irrelevante o directamente inútil. Y cada vez más, todos acudimos al vídeo que enseña en cinco minutos a clavar un clavo, batir claras a punto de nieve, montar una estantería o realizar una trepanación de última hora.
Aprendizaje… ¿tal vez demasiado práctico?
A priori, nada malo…