No tener que ir nunca más a la oficina, quedarte en casa y… ¿ganar dinero desde la comodidad del hogar? Antes de que llegase la pandemia mundial de la COVID-19, esto hubiese sido impensable. Sin embargo, ahora ya es una realidad para muchas personas. Y, aunque son cuantiosas las ventajas, no hay que olvidar que, en algunos casos, trabajar desde casa también tiene sus puntos débiles. Por ejemplo, en el ordenador que utilizas para el tuyo propio o el de la empresa, los programas necesarios en ocasiones no funcionan tan bien como deberían; por otro lado, te encuentras solo y, en caso de que ocurra algún problema con el software, no habrá ningún compañero cerca que pueda echarte una mano; también resulta más complejo planificar proyectos extensos y complejos, ya…