Los juegos de creación se han popularizado en los últimos años pero, en realidad, llevan con nosotros mucho más tiempo, prácticamente en el principio de la historia de los videojuegos: desde la época de los microordenadores de los 80. No es de extrañar, pues una de las bondades de aquellos sistemas era permitir que cualquiera pudiera programar sus propios juegos en su casa. Ahora bien, hubo compañías que facilitaron aún más las cosas a los usuarios, como Palace Software, que lanzó, en un lejano 1987, Shoot’em Up Construction Kit, un editor para Commodore 64, Amiga y Atari ST que permitía crear tu propio juego matamarcianos. Más tarde, en 1992, nacería en PC la saga The Incredible Machine, que invitaba a crear dispositivos colocando diferentes objetos y mecanismos para que interactuaran…
