La falta de tiempo, la pobreza del siglo XXI. La gran oferta tecnológica y de entretenimiento a través de Internet a la que tenemos acceso actualmente, ha llevado a que sean multitud los 'ladrones de tiempo' con los que compartimos nuestro día a día. Es más, el sentimiento de culpa cuando no llenamos nuestros huecos libres es ya un trastorno común y, por norma general, creemos tener la obligación de aprovechar cada minuto. Es algo inherente al ser humano, de eso no queda duda, pero la del siglo XXI es una sociedad acelerada en la que, como individuos, nos vemos en la necesidad de llenar este tiempo libre. Todo parece tener un objetivo fijado, un fin, ¡no nos permitimos aburrirnos! y se nos ha olvidado, por ejemplo, lo que es…
