Huevos: procura que sean frescos y, si son orgánicos, mejor.
Harina blanca y harina integral: por lo general, para hacer pasteles se emplea la harina blanca de repostería, pero hay elaboraciones, como el pan de zanahoria o el de plátano, que quedan exquisitas con harina integral. Un extra de fibra nunca viene mal.
Aceite: un aceite vegetal con sabor neutro es esencial; sin embargo, también hay recetas que incorporan aceite de oliva, que ofrece un sabor más intenso. En ese caso, te recomendamos buscar uno que no sea extra virgen, ya que el sabor puede ser demasiado predominante.
Mantequilla: invierte en una de buena calidad, pues el sabor varía mucho y puede marcar la diferencia en el resultado, sobre todo en recetas en donde las grasas las aporta nada más…
