Son deliciosos, versátiles en la cocina y ricos en fibra, vitaminas del grupo B, potasio, selenio y proteínas. Y todo por poquísimas calorías. Además, los champiñones y setas europeos se cultivan de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Y su cultivo requiere mucha menos agua y energía que otros productos.
El más popular es el Agaricus bisporus, el clásico champiñón, cuyo sabor suave y terroso es perfecto para ensaladas, sopas, salteados… Pero no te limites a él: el portobello, con un sombrero marrón, es de sabor más intenso y textura firme, queda genial a la plancha o parrilla; la seta de ostra, tierna y aterciopelada, es ideal para risottos, pastas y en sustitución de la carne en platos vegetarianos o veganos; la seta shiitake, de sabor ahumado, da…
