La fibra de las verduras atrapa las toxinas. Además, contienen sustancias que depuran y desinflaman • Ejercicio. En este momento es mejor decantarse por una actividad suave: caminar, yoga, estiramientos, especialmente torsiones. A las dos semanas, ya se podrá volver a la rutina de entreno cardiovascular (nadar, correr, caminar más rápido, bici) y de ejercicio de fuerza (simétricos, calistenia, HIIT…).
• Baños détox. Si se dispone de bañera, se puede tomar un baño caliente. Añadir una taza de bicarbonato y otra de sal al agua para aumentar la capacidad de desintoxicación. Además, reduce la inflamación crónica de bajo grado y ayuda a descansar mejor. En la medida de lo posible, usar después cosmética ecológica para evitar parabenos, siliconas, derivados del petróleo, etc.
• Masaje. Hacerse un masaje en el vientre…
