Las mujeres hoy tenemos una serie de exigencias impuestas por la sociedad: trabajar y tener aspiraciones salariales como las de un hombre, cuidar de la familia (hijos, padres…), organizar el hogar, estar siempre perfectas, mantener la chispa en la pareja, tener una vida social fantástica y, por supuesto, ser felices. El día tiene 24 horas, así que es complicado llegar a todo. La frase “no me da la vida” nos puede parecer graciosa, pero no lo es, porque tiene consecuencias físicas y mentales (cansancio al límite, ansiedad, alteraciones del sueño, dolor de cabeza o muscular, problemas digestivos, una mala relación con la comida…). Es el momento de decir basta, de dejar de anteponer las necesidades de los demás a las propias. Ha llegado la hora del autocuidado.
Qué es el…