Cuentan las leyendas que los piratas surcaban los siete mares buscando –o más bien robando– tesoros. Cuando acumulaban una buena cantidad de objetos preciosos los llevaban a una isla remota y los enterraban para que nadie los encontrara. Su objetivo final era conseguir la cantidad suficiente de joyas, dinero y demás piezas valiosas para, llegado el día, disfrutar de todo ello a lo grande. ¿Verdad que es absurdo? Acumular, guardar y, puede que algún día, empezar a disfrutar.
Estos cazadores de tesoros o piratas existen en la actualidad. De hecho, nosotras mismas podemos ser piratas. No arrugues el ceño. ¿Acaso no ahorras para el futuro?, ¿no haces cosas de cara al “mañana”? Ojo, en cierta medida está genial guardar y acumular “por lo que pueda pasar”, pero cuando se trata…
