VIVIR CON UNA CARETA.
"Soy de las que se ponen la careta social, pero paso mucha vergüenza. Si me felicitan lo paso fatal, si veo a un compañero al que admiro, ni le saludo por vergüenza, porque no le quiero molestar. Ahora busco el equilibrio entre mi personaje público y cómo soy yo de verdad".
EN LA ALFOMBRA ROJA.
"Todo el mundo opina sobre ti, así que imagínate cómo me siento cuando estoy ahí, sabiendo que hay mucha gente buscando el error. A los ojos de los demás esto es la leche, pero no es así, es un momento muy agresivo en el que, además, tienes otra responsabilidad porque representas el trabajo de quien ha diseñado tu vestido, el peluquero…".…
