MIRO A MIS AMIGAS Y A MIS COMPAÑERAS DE TRABAJO Y… a todas nos pasa lo mismo: estamos cansadas. Hacemos mil cosas al día, llegamos a todo (o casi), tenemos varios frentes abiertos y una lista de cosas por hacer interminable… El cansancio parece ser algo inherente al hecho de ser mujer. Lo damos todo.
Desvelarte porque tus hijos, cuando son pequeños, te despiertan, o porque cuando son mayores no logras dormir hasta que están en casa. Preocuparte por que coman, por las notas, por los amigos, por las novias, por la cantidad de rato que juegan al ordenador, porque no sepan hablar contigo pero sí mandarte un whatsapp, porque, porque, porque… Y las que no tienen niños igual, el cansancio es muy democrático y todas tenemos una parte. Por…
