Tenemos tendencia a pensar que el futuro no va con nosotros, pero la realidad es que es el lugar donde vamos a pasar el resto de nuestra vida, con todo lo que nos acompaña desde siempre. Puesto que es un territorio incierto, todo aquello que nos ancla a la actualidad nos parece tierra firme y nos brinda cierta seguridad. No le tenemos mucho cariño al mañana, ni mucho miedo, porque la realidad es que nadie consigue atraparlo, lo que impide un mínimo de familiaridad con él. Pero está ahí y, tal vez, debemos prestarle más atención.
Entre las cosas que nos estabilizan emocionalmente, en uno de los primeros puestos del podio, junto al contrato indefinido y el Informe Semanal, está nuestra casa que, no por casualidad, también se apellida inmueble,…