Este hotel está concebido como un pequeño pueblo andaluz de arquitectura mudéjar, colocando la capilla, con su órgano monumental de 1595 tubos (el órgano no eclesiástico más importante de España), en el centro, donde tampoco podía faltar una floreada plaza con su fuente. Cuatro décadas después de su creación, el establecimiento, aunque más extenso, conserva la misma sensibilidad. Lo más impactante de este alojamiento es el hall de columnas de mármol blanco que evocan a la Mezquita-Catedral de Córdoba, la cual aúna los estilos gótico, renacentista y barroco de la tradición cristiana con maestría.
El hotel acaba de reformar el restaurante La Finca, reconocido durante muchos años como uno de los mejores restaurantes de la provincia de Granada, que cuenta con el asesoramiento de Pablo González, chef del restaurante murciano…
