Me veo dentro de unos años repasando mi álbum de fotos mental e imagino que estará compuesto por una serie de momentos clave o hitos fundamentales en mi vida que, todos juntos, no serán más de una docena. Diez o doce momentazos decisivos de los que trazan un mapa vital como si fueran las etapas de una larga caminata. La vida viene a ser lo que ocurre entre uno y otro o, como decía el gran John Lennon, es lo que sucede mientras estás haciendo planes.
Y entre esos puntos rojos en el mapa se encontraría el primer beso, el nacimiento de un hijo, el primer día en un nuevo trabajo, algún viaje, una ausencia dolorosa y, probablemente, todas las casas en las que he vivido.
El recuerdo de esos…