Para elaborar estos objetos icónicos, sostenibles tanto en fabricación como en su uso, hay que dedicarles precisión, destreza y trabajo artesanal. La cerámica convence por muchas razones, ya que es de una naturaleza singular, higiénica, estable y sostenible. La figura más antigua tiene más de 24.000 años de antigüedad. Hoy la cerámica encuentra su utilidad en platos, tazas, cuchillos superafilados pero también en empastes dentales, articulaciones de cadera, bujías de coche, aislante en líneas de alta tensión y en los escudos térmicos de los transbordadores espaciales.
Es un material de alto rendimiento que es imprescindible en el baño. Aquí la tecnología y la calidad han evolucionado y no solo en la selección de la materia prima sino también en una técnica ultramoderna del vitrificado y del acabado de la superficie.…