La Rosca de Reyes es mucho más que un pan festivo: es un símbolo de encuentro y tradición, se comparte el 6 de enero, Día de Reyes, como recuerdo de la llegada de los Reyes Magos a visitar al Niño Jesús.
Su forma, ya sea redonda o alargada, representa la corona real, mientras que las frutas cristalizadas evocan las joyas que la adornan.
En su interior se esconde el Niño Jesús, recordando el momento en que fue protegido y ocultado para mantenerlo a salvo; partir la rosca es una invitación a sentarse juntos, compartir y celebrar, a quien le toca el Niño, se convierte en anfitrión y ofrece tamales el 2 de febrero.
Esta tradición no vive sólo en México, en España se disfruta el roscón, y en Francia la…
