En esta ocasión, elegimos a la chef Ana Martorell, quien recientemente publicó su primer libro titulado De negro a rosa. Con refranes, anécdotas, recetas y bellas fotografías, nos comparte el significado que tiene para ella su colección de ocho moles, en los que abarca, desde el conocido mole negro, rojo, rosa, verde y amarillo, hasta llegar al tenue color del mole blanco.
Martorell nos comenta que en épocas pasadas se preparaba un mole para cada festejo. Por ejemplo, para las bodas se hacía un mole que simbolizara la pureza de la novia: el mole blanco. Hecho a base de chile güero, almendras, piñones, verduras e ingredientes que no se tateman, para que permanezca el color que se busca. Mientras que a los muertos –en México– se les despide con un…
