ROLLS-ROYCE ERA RECONOCIDA por hacer “el mejor coche del mundo”, al menos hace un siglo. El 40/50, más conocido como Silver Ghost, era un automóvil con una ingeniería exquisita, aunque no demasiado innovador. Los Rolls que siguieron, como el Phantom I de 1925, eran menos distinguidos. La cosa siguió durante muchas décadas mejor o peor, hasta que en 1998 BMW compró Rolls-Royce Motors, salvando de este modo a una empresa decadente que, aun así, seguía representando la realeza británica sobre ruedas. El primer Rolls de la era BMW, el Phantom VII de 2003, fue de nuevo el mejor coche del mundo, más distinguido que cualquier Bentley y más refinado que cualquier Mercedes, incluyendo el fracasado Maybach.
Hemos hablado con Philip Koehn, director de ingeniería, y Giles Taylor, director de diseño,…