Mi vida deportiva inició a temprana edad, tenía un gran talento para jugar futbol, desde muy pequeño representé selecciones escolares, estatales, hasta llegar a las menores nacionales y de Estados Unidos. Me formé en la cantera del Atlas de Guadalajara, tuve la fortuna de vestir sus colores durante cinco años, viviendo en la casa club, donde convivimos todos los jugadores foráneos. Llevábamos una rutina de entrenamientos muy demandante y educación, Atlas primero nos formó como seres humanos y después como futbolistas. Ahí viví experiencias que marcaron mi vida para siempre. Recuerdo que en una ocasión, a mis 17 años, en un partido contra River Plate de Argentina, estaba teniendo una actuación majestuosa y acababa de marcar un golazo cuando tuve mi primera lesión de rodilla. El campo estaba muy mojado,…