Esta es una de las pruebas que se podría empezar por la conclusión: sí, me compraría un Skoda Elroq 85 porque es un coche apetecible de conducir, suave y rápido al mismo tiempo, con cargas y consumos eficientes, una autonomía bastante amplia, cuida el detalle, está bien equipado y tiene un precio bastante competitivo. Perfecto no es, pero está muy cerca de serlo y, además, muchos de los aspectos que pueden ser mejorables desde mi punto de vista son de poca importancia o pueden resultar meramente anecdóticos a otros usuarios.
En el momento de la presentación de este vehículo, Skoda nos anunció un precio "dinámico" —es decir, variable según la oferta, la demanda y las campañas que pueda ofrecer la marca— de 39.950 euros para un Elroq 85, frente a…