"Para una empresa "start-up" todo es diferente. No hay lastre. No tienen que preocuparse por lo que hay detrás, simplemente porque detrás no hay nada." Una “start-up” parece ser la mejor manera de avanzar de forma rápida y sencilla en la transición energética. Las marcas “legendarias”, como se conoció a todas las que existían antes de que Tesla apareciera en el mercado, cuentan con el respaldo de su historia, que no siempre es positiva.
Por un lado, está claro que no les falta experiencia en la fabricación de automóviles, dominando todos los ámbitos. Por otro lado, son, en cierto modo, rehenes de inversiones realizadas en el pasado, que deben amortizarse. Y eso lleva algo de tiempo. Las marcas que llevan décadas invirtiendo en investigación, desarrollo, producción y comercialización de vehículos…