Componentes mecánicos estandarizados para un mayor abanico de vehículos, nueva arquitectura electrónica 2.0 —como referencia, 1.2 para la PPE de Audi—, simplificación en el suministro, nuevas reglas de producción... El proyecto Trinity dará lugar a una nueva forma de producir vehículos eléctricos que, según VW, romperá con las reglas establecidas y se convertirá en el automóvil más tecnológico, que no el más grande ni mucho menos el más caro. Objetivo, 35.000 euros para un primer formato sedán de tamaño medio, seguido de una familia entera articulada sobre esta nueva plataforma SSP, común para entonces a todos los VW a baterías. Lección aprendida, bienvenida la arquitectura ya 100% global y universal, con equipamientos "desbloqueables" ya adquirido el coche, nuevos estándares de velocidad de carga o, ahora sí, alto grado de conducción…