Visto, tocado, conducido, y sí, el Puma Gen-E es un diamante en bruto, pero nos deja un sabor agridulce. No, no es un problema de rendimiento, ni tan siquiera de precio, sino de planteamiento. Ford ha apostado por lanzar un eléctrico más de enfoque urbano, encadenado a recorridos medios, cuando en realidad tiene una base y una capacidad sobre la que haber configurado una propuesta mucho más ambiciosa. La clave ya sabes cuál es: equipar una batería mayor, algo que, es cierto, redundaría en un precio superior. Pero con pocos kWh más, el Puma podría llegar muy lejos y dejar de ser únicamente el mejor segundo coche que podrías comprar en este momento. Las autonomías actuales son entre 364 y 376 km, según la versión, pero las consigue con una…