HYUNDAI I20N
Cada vez más, el automóvil se contempla como un instrumento de movilidad personal, nada menos y nada más. Usarlo como medio de transporte privado, con los menores costes de utilización e interferencia con el medio ambiente, es un planteamiento perfectamente legítimo y adecuado para la mayoría de las personas. Hay quien, además, aprecia otros aspectos, como una relación más estrecha entre la persona y la máquina, casi sin intervalo entre las acciones del conductor y las reacciones del coche, tan característica de los buenos deportivos. No se trata únicamente de buscar los límites de la aceleración longitudinal y transversal. Algo así es imposible en la mayoría de los entornos como, por ejemplo, en ciudad. Pero incluso en la conducción cotidiana, en la función de medio de transporte, hay…