De la mano de Motor Clásico, esta ruta turística era la puesta de largo de Automovilia como organizadores de eventos relacionados con los vehículos históricos.
No ha sido fácil. La situación sanitaria actual añadió más obstáculos que curvas tienen las carreteras y los no pocos puertos de montaña transitados. Pero precisamente ahí, en la esencia, en el auténtico espíritu que mueve esta afición, radicaba la solución: conducir y disfrutar de los coches lo máximo posible.
Así pues, prescindiendo de actividades multitudinarias, la “distancia social” fue disciplinada y controlada. Por fortuna, la geografía, la biodiversidad y la cultura gastronómica y vinícola de las tres provincias vascas ofrecen alternativas casi infinitas y ayudaron.
Procedentes de Barcelona, Soria, Madrid, Asturias, Navarra, Guadalajara, Ávila, Cuenca y, por supuesto, de la misma zona, sobre todo…
