La firma de los dos chevrones continúa innovando con sus prototipos. El último presentarse es el ELO, un monovolumen cuyo nombre viene de 'rEst', 'pLay', 'wOrk', (descansa, juega, trabaja). Y, aunque este tipo de vehículos digamos que han pasado a mejor vida, este estudio toma esa idea, pero adaptándolo a un uso recreativo. Y es que en 4,10 metros, longitud similar a la de un ë-C3, este vehículo eléctrico ofrece un habitáculo tremendamente modular. A él se accede fácilmente, al carecer de pilar B y ofrecer un acceso de 1,92 m de ancho mediante unas puertas laterales que se despliegan con un movimiento opuesto y conducen a un espacio interior con 1,70 m de alto. De las cuatro plazas se puede pasar a seis, gracias a que bajo los asientos…