El romero es la hierba del corazón. El segundo viernes del mes, retírese a un lugar tranquilo, preferentemente, al atardecer. Lleve con usted una vela pequeña blanca, un trozo de ropa suya de color rojo y unas hojitas de romero. Disponga en un sitio adecuado estos elementos en el siguiente orden: detrás de todo, la vela (todavía sin encender), luego el trapito rojo y delante de todo las hojitas de romero. Encienda la vela y rece una plegaria a la Virgen. Pídale que bendiga las hojas de romero y que atraiga hacia usted al ser amado. Tómese unos minutos para concentrarse, de modo que la energía de la luz le aporte vigor. Coloque las hojitas de romero dentro del trapito y ciérrelo bien. De esta manera, quedará confeccionado el gualicho,…
