Casado Sánchez apunta que la superstición y el desorden mental están unidos a la creencia en espíritus guardianes de animales, vampirismo, brujería, totemismo y hombres lobo. El folclore, cuentos y leyendas de muchas naciones evidencia esa creencia en la licantropía, una tradición conocida y extensa en Galicia, Portugal y la parte occidental de Asturias. En tierras gallegas, el licántropo es conocido como «lobis-home», y es que el lobo era el animal más perseguido en la historia del pueblo gallego, que lo bautizó con infinidad de nombres: «o aquel», «o outro», «o fillo do demo», e incluso «tío Pedro»… Una criatura totémica que se vinculaba a la fada, una maldición o maleficio, un «destino», y que podía ser de nacimiento o adquirida. La tradición gallega, sobre todo en aldeas de Lugo…
