Su realización requiere pocos elementos, es muy sencilla (incluso para quienes no suelen confeccionar adornos en casa) y lleva realmente poco tiempo: son faroles artesanales, hechos con vidrio y papel de seda, para iluminar el jardín en ocasiones especiales, y también para aportar una luz tenue en los ambientes del hogar. Son tan recomendables para hacer un regalo a alguien querido como para “desconectarse” de las obligaciones de todos los días, orientando la energía y las “ganas de hacer” hacia algo lindo y útil para lograr una ambientación original y un estilo propio en los lugares de la vida cotidiana.
Frasco de vidrio grande. Cola vinílica. Papel de seda blanco o de color, cortado en pedazos medianos con la mano (no con tijera). Hilo sisal común. Soga de yute. Pinza…
