Imagina que pones en una licuadora un motor turbocargado, una transmisión de doble embrague y una suspensión trasera multibrazo, vaya platillo deportivo, dinámico y entretenido donde no cabe la seriedad ni las miniedades.
Precisamente las siglas GT desprenden eso, dinamismo puro ejemplificado en compactas dimensiones al servicio de la comunidad jovial. Y cuando me refiero a esto, no lo reduzco únicamente a aquellos menores de 30, no, el Forte GT es para todo aquel que desea divertirse sin importar nada más, sin prejuicios.
Aquí no existen los problemas que conlleva la carga de trabajo, ni los problemas familiares sentimentales, es amor puro por conducir y divertirse como enano (que tanta falta nos hace en estos tiempos).
AMANTE SILENCIOSO
Técnicamente, el Forte GT Hatchback rivalizará con el Peugeot 308 GT y…