No nos referimos al vehículo de cuatro puertas más rápido y ostentoso de la bávara, pero sí a un especímen diferente y único en esencia; se trata de un híbrido que llega a atrapar un segmento que -digamos- era virgen, ya que no le pudimos encontrar rival, ya sea por diferencia de precio, dimensiones, potencia o simplemente por no pertenecer a la rama premium, el punto es que aún no llega un rival directo para este grandulón, y le digo así porque es en verdad un “grandulón” en todos los sentidos: tamaño, espacio, tecnología, potencia, lujo y todo lo que tu mente pueda imaginar de un BMW, bueno, casi todo.
BMW 530e nos dejó con un buen sabor de boca y olor a futuro muy pero muy cercano. Si bien…