Silvia Pinal participó en alrededor de 90 cintas, y empezó a brillar desde muy temprano en el cine mexicano: Escuela para casadas (1949), Azahares para tu boda (1950), La estatua de carne (1951), El casto Susano (1954), Un extraño en la escalera (1955), Historia de un abrigo de mink (1955), El inocente (1956), Teatro del crimen (1957) y Una golfa (1958), por mencionar solo algunas de la década de los 50.
Compartió créditos con grandes actores icónicos del cine de oro en México. Viridiana (1961), El ángel exterminador (1962), ¡Buenas noches, año nuevo! (1964), Simón del desierto (1965), Los cuervos están de luto (1965), María Isabel (1968) y 24 horas de placer (1969), son algunos de sus trabajos de los 60.
En los 70, entre otras, participó en El despertar del…