Mándanos TUS OSOS A
tutragametierra@gmail.com
Estaba comiendo en mi casa, cuando tocaron la puerta, así que corrí a abrir porque llegarían varios amigos a hacer un trabajo en equipo. En cuanto los saludé se empezaron a reír mucho, yo no entendía por qué, cada que me miraban se reían más. Hasta que uno de ellos me dijo: “¿estabas comiendo enfrijoladas, verdad?”, ahí me di cuenta de que tenía un frijolazo entre mis dientes, me dio mucha pena, así que mejor fui a lavarme la boca. ¡Qué oso!
Mariana T.
Un postre CON TODO
Mi crush me escribió para invitarme a comer a la taquería donde él trabajaba, yo acepté y fui con un amigo. Cuando terminamos de comer fui a despedirme de mi novio, y justo frente a mí…
