NO son números, son vidas, sueños y esperanzas rotas, familias deshechas, desesperación y mucho miedo. Al cierre de esta edición, la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba), la tarde del pasado domingo 18 de enero, dejaba un saldo terrible: 40 muertos, 122 hospitalizados, de las que 43 permanecían ingresadas, 12 en la UCI y 9 de ellas graves, incluyendo un menor y una mujer embarazada de cinco meses. Pero la cifra podría aumentar, y mucho nos tememos que así será, dado que las autoridades hablaban de más de una treintena de desaparecidos.
Es el tercer accidente ferrovial más grave desde 1970, en un terrorífico ránking que encabezan las 86 víctimas de El Cuervo (Sevilla) en 1972, y las 80 de Angrois (Santiago de Compostela) en 2013.
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En Adamuz todo…